Los problemas Crecen

No es una broma, hemos intentado prever todas los posible dificultades y desajustes en todos los campos, pero es inevitable, la verdad es que una vez abrimos el restaurante o nuestro negocio empiezan a surgir muchísimos problemas.

Aunque no sea consuelo, no solo te va a pasar a ti, les pasa a todos los emprendedores por muy experimentados que sean. Y la verdad es que tendrás complejo de bombero porque no pararás de apagar fuegos, es un proceso que te acompañará en tu andadura, que normalizarás y controlarás cada vez más.

Será el momento de mostrar toda tu preparación, profesionalidad, liderazgo y ver de qué pasta está hecho tu equipo, ya que serán posiblemente la clave de muchas soluciones. Por eso hay que buscar un equipo de  profesionales de confianza que puedas contar con ellos frente a  cualquier situación.

 

Predicar con el ejemplo

Es una de las frases más repetidas en el ámbito judeocristiano y posiblemente una gran lección a seguir para el que está al frente de un negocio o de un equipo. Ya que vas a ser el que trabaje más, es tu negocio, para ti, el trabajo es buena parte de tu tiempo, dedicación, ilusión y tu apuesta. Por ello siempre debes ser un ejemplo de lo que quieres en tu restaurante, un modelo para el personal, muy difícil exigir si uno no cumple el primero.

Es muy difícil llevar un negocio si no estas en él, en su día a día, sobre todo en una pyme como lo es un restaurante.

Se discute mucho sobre el hecho de la figura que espera ver el cliente y que en la mayoría de las ocasiones está ligada al propietario que suele estar en los fogones o llevando la sala. Un melón interesante sobre el que reflexionar…..

 

Los estándares

Si hay algo que parece difícil en un establecimiento del sector de la gastronomía es que cada día sea igual que el anterior, ya que hay muchísimos factores que hacen que sea imposible, empezando por los productos que si son de proximidad tendrán características diferentes o a veces no dispondremos de todos los que queremos y como los queremos, a eso se suma el servicio y la clientela que según la cantidad, el tipo o perfil de cliente puede marcar ritmos diferentes. Por eso, dentro de lo posible hemos de procurar que los sistemas o procesos sean lo mas similares posibles, la regularidad se consigue sistematizando lo máximo posible. Los controles de calidad y la creación de checklist son vitales. Podernos listar todo el proceso de cada partida o fase de la oferta, ayudar a nuestros trabajadores a reproducir la mas fidedignamente la experiencia que vivirá el cliente.

 

Nuestro usuario agradece volver a nuestra casa y poder vivir aquella experiencia que sus recuerdos le evocan, sobretodo si fueron buenos. Un cliente vuelve para comer aquellas almejas a la marinera que disfruto la ultima vez. O viene a comerlas porque su compañero de trabajo se lo ha recomendado. Así que aunque no seamos artesanos que forjamos piezas únicas, debemos ser lo más sistémicos que podamos.

 

Un listado antes de empezar un servicio nos servirá para poder asegurar que estamos a punto y en sintonía para orquestar nuestra gran sinfonía. Desde el jefe de cocina que prueba todas las elaboraciones intermedias de su oferta o el jefe de sala que pasa revista al comedor, office, servicios o bodega.

 

El cliente

Uno de los factores clave en cualquier negocio de cara al publico es la relación con el cliente. El trato que nuestros profesionales tengan con ellos marcaran de forma vital la experiencia que vivirán. Es cierto que éstos ,esperan comer y beber, que esté todo de su agrado y disfrutar de ello pero si no se siente bien tratados y atendidos la vivencia no será la adecuada.

 

Una sonrisa es el uniforme ideal de todo aquel que este de cara al cliente. A partir de aquí solo hay unas premisas Educación y respeto, nunca debemos perder la compostura y eso que habrá muchas ocasiones que se nos pondrá a prueba a nosotros y a nuestro equipo, será vital el trabajo previo para poder ir todos a una.

 

El cliente no siempre tiene la razón pero debemos lidiar con esa certeza en cada gestión con nuestros visitantes. Así que la sonrisa puede llegar a ser nuestro mejor aliado.

 

Vender nuestra maravillosa experiencia

Es ciertamente un reto pero debemos trasmitir a todos aquellos que pasan por la puerta del restaurante que nuestra oferta es maravillosa. Obviamente todos aquellos que la tienen que explicar deben conocer de primera mano aquello que están aconsejando. Este es uno de los retos que se nos presenta pero deberíamos poder experimentar en parte aquello que vendemos. Está demostrado que los empleados que han probado lo que venden lo hacen mucho mejor porque lo hacen desde la certeza y eso convence muchísimo más que cualquier técnica de marketing que llevemos a cabo.

 

 

Estos son algunas cosas que podemos tener en cuenta en nuestra puesta a punto. Pero hay muchísimas más, pero lo dicho debemos siempre estar atentos a aquello que nos puede aportar cosas y mejorar nuestro negocio.